La historia de León comienza en 1576, cuando fue fundada como la Villa de León por orden del virrey Martín Enríquez de Almanza, con el objetivo de proteger las rutas comerciales de los ataques chichimecas. Durante la época colonial, la ciudad creció como un importante centro agrícola y ganadero, destacando también por el trabajo del cuero, actividad que con el tiempo se convertiría en una de sus principales características.
En el siglo XIX, aunque León no fue un punto clave de la Independencia de México, sí se vio influenciada por este movimiento y continuó desarrollándose. Más adelante, durante el gobierno de Porfirio Díaz, la ciudad experimentó modernización con la llegada del ferrocarril y un impulso a la industria; ya en el siglo XX, se consolidó como la capital del calzado en México, y en la actualidad es una de las ciudades más importantes del estado por su crecimiento industrial, comercial y cultural.